A la hora de sopesar la opción por un parto en casa hay que considerar que existe también un límite importante: cuando se detecta un factor de riesgo o el parto no puede terminarse de forma natural es necesario realizar un traslado a un hospital.
Así pues no es recomendable plantear un parto en casa en los siguientes casos:

  • Cuando en el embarazo se ha detectado algún problema de salud o factor de riesgo en la madre o el bebé. En ese caso es el profesional sanitario quien debe valorar el posible riesgo, informar a los padres sobre las opciones existentes y tomar conjuntamente las mejores decisiones.
  •  Cuando el nacimiento es prematuro (antes de las 36 semanas), o posmaduro (después de las 42 semanas).
  • Cuando el bebé no se presenta en posición cefálica.
  • Cuando no es posible garantizar la asistencia domiciliaria de personal sanitario (matrona o ginecóloga)
  • Cuando no es posible garantizar un eventual traslado a un centro hospitalario en un tiempo inferior a 45 minutos.

Entradas relacionadas