23 noviembre 2010

Acaba de publicarse un informe del Observatorio de Salud Infantil y Perinatal que da una visión de conjunto sobre la salud infantil y de las mujeres embarazadas en la Comunidad Valenciana durante el año 2009.

Con relación a las tasas de mortalidad infantil y materna el informe aporta la siguiente información

La tasa de mortalidad materna nos aproxima a la probabilidad que tiene una mujer de morir como consecuencia de un embarazo y se utiliza como un indicador macro que refleja el nivel de desarrollo y la capacidad del sistema de salud. En los países desarrollados, con elevado nivel de atención y acceso a los cuidados, cualquier muerte materna debería considerarse como una muerte evitable.

La mortalidad perinatal (22 semanas de gestación a 28 días de vida) se reconoce como un potente reflejo de la calidad de la atención que reciben las mujeres en la etapa prenatal y en el parto. La existencia de un registro específico de mortalidad perinatal en la CV desde 2004 permite monitorizar su evolución y analizar sus diferentes componentes y causas. Las tasas actuales en la CV son comparables a las de los países con mayor nivel de desarrollo.

Mortalidad Materna (por 100.000 nacidos vivos) 3,44
Mortalidad Infantil (por 1.000 nacidos) 3,57
Mortalidad Perinatal (por 1.000 nacidos) 6,4
Mortalidad Fetal (por 1.000 nacidos) 2,6
Mortalidad Neonatal (por 1.000 nacidos) 3,8
Tasas 2008
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Registro de Metabolopatías

No obstante con relación a la atención sanitaria al parto se afirma lo siguiente

La atención sanitaria al parto y nacimiento en la CV, se realiza mayoritariamente en el ámbito hospitalario, aconteciendo en la actualidad alrededor del 75% de los partos en hospitales de la red pública.

Si bien con la asistencia hospitalaria se ha conseguido mejorar de forma significativa los resultados en salud materna y perinatal, como contrapartida se ha visto asociada en ocasiones a un excesivo intervencionismo, con una marcada variabilidad en la práctica obstétrica entre centros. Muestra de ello son la elevada frecuencia de partos inducidos y de cesáreas.

La inducción del parto, ya sea mediante técnicas médicas o quirúrgicas, no está exenta de riesgos tanto para la madre como para el feto. Su uso se ha incrementado en los últimos años. En el año 2009, el porcentaje de partos inducidos alcanzó el 29% en los hospitales públicos de la CV y el 50,3% en los privados, ambas cifras superiores al 10% recomendado por la OMS.

La cesárea, al igual que la inducción del parto, ha sido una práctica creciente en los últimos años. La proporción de cesáreas en los hospitales públicos de la CV en su conjunto ha pasado de un 17,5% en 1996 a un 30,6% en 2009.

 

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Fuente: Observatorio Salud Infantil y Perinatal Generalitat Valenciana