2 diciembre de 2013  Fuente: Agencia Ansa (29 nov 2013)

Nacimiento1

La Asamblea Nacional Francesa aprobó de modo experimental por cinco años las llamadas “maisons de naissance” (casas de nacimiento).

Se trata de una estructura de asistencia gestionada por matronas, que ofrecen un ambiente más íntimo que el del hospital, simulando el ambiente del hogar de la parturienta.

El nuevo mecanismos para los nacimientos podría dar lugar a la apertura de un docena de centros que podrían abrir sus puertas en 2015. Los criterios son de calidad, pero también económicos pues la previsión de gasto por nacimiento en una casa de partos es de 600€ frente a los 3000€ que cuesta un parto en el hospital.

Esta opción estará para aquellas mujeres sanas, donde el riesgo del parto sea bajo que lo deseen. No se atiende a los nacimientos de gemelos, las cesáreas o cuando la posición del feto podría dar lugar a complicaciones, según el detalle de la normativa experimental. La ley establece una garantía de seguridad: la unidad debe estar en una maternidad afiliada con la que exista un acuerdo y que, en caso de enfermedad o de complicaciones, el paciente debe ser trasladado inmediatamente a un hospital. El nacimiento se lleva a cabo sin anestesia, epidural o drogas para inducir el parto. El manejo del dolor se hace con masajes o baños. La madre y el bebé regresan a sus hogares pronto, unas seis horas después del nacimiento y el resto del tratamiento se realiza en el hogar.

En los países donde este sistema ya ha sido probado (como Alemania o Suiza), una evaluación rigurosa de los resultados mostró que no hubo un aumento en la mortalidad materna o neonatal.

Según Sophie Guillaume, presidenta del Colegio Nacional de Matronas, estas estructuras son “una respuesta a una demanda cada vez mayor para las madres que quieren ser protagonistas de su nacimiento“.


Opinión de Educer

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Sin duda se trata de una buena noticia para las familias francesas y también para el colectivo de matronas de ese país. Surge, inevitable, la pregunta: ¿cuándo en España podremos tener una legislación similar que facilite esta opción para todas aquellas mujeres que lo deseen y no solo para quienes se lo puedan permitir? Ni la crisis puede ser una excusa, pues esta opción es, sin duda, un ahorro; ni la falta de profesionales tampoco, pues tenemos muy buenas matronas dispuestas a ello; ni la falta de seguridad, pues está ampliamente avalada por la buena experiencia de otros países… Tal y como comentamos en el libro de “Parto emocional. Vivir y acompañar el nacimiento” publicado recientemente: “Lo evidente es que la uniformidad, tan valiosa para la cría de animales, no se aviene con el parto humano”

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