12 mayo de 2014

Hace una semana el diario ABC publicó una mala noticia: la muerte de un bebé en un parto domiciliario con asistencia sanitaria en un domicilio particular de Collado de Villalba.  La noticia publicada por ABC dice lo siguiente:

ABCLa Guardia Civil investiga un extraño parto con final fatal ocurrido ayer (día 4 de mayo de 2014) a primera hora de la tarde en el municipio de Collado Villalba. La criatura, que nació a término, falleció, tras ser asistido en una vivienda particular por un hombre que se identificó como médico.

Sobre las 15.45 horas de ayer, el puesto de la Guardia Civil de Collado Villalba recibió el aviso. Los agentes se trasladaron hasta el domicilio, en la calle del Soto, en la urbanización del mismo nombre. Allí se encontraron con la madre, una mujer magrebí de 35 años; su esposo, español; el médico, y el cadáver de la criatura.

Hasta el lugar también se trasladaron los médicos del Summa. El aviso entró como un«parto en curso», pero cuando llegaron a la vivienda no pudieron hacer nada por el neonato.

En un principio, se sospechó que el doctor en cuestión no tuviera realmente la titulación; sin embargo, el Equipo de Policía Judicial que se trasladó hasta la casa confirmó luego que sí se encontraba colegiado.

Lo que se investiga ahora es en qué extremos se produjo el alumbramiento. La madre estaba de 36 semanas, con lo que en principio se descarta que se tratara de un aborto clandestino. Los investigadores del Instituto Armado esperarán a que hoy esté listo el informe de la autopsia para saber cómo y de qué murió el bebé.

El punto esencial es conocer si el médico incurrió en una mala praxis al asistir el alumbramiento en una vivienda (que no está acondicionada para tal menester) o si no dio tiempo a que llegara la ambulancia con los sanitarios. También se investiga si la mujer parió voluntariamente en la casa. La parturienta fue llevada a La Paz.

[leer la noticia en su fuente original]

Otras noticias posteriores apuntan que la madre se encuentra muy grave. Por lo que hemos podido saber a través de otros canales el dato objetivo de la muerte del bebé es cierto y también la presencia de un profesional sanitario en el parto. Algunos de los otros datos publicados en cambio no están suficientemente contrastados.

No podemos prejuzgar lo ocurrido y esperamos que la investigación en curso nos aporte una información más completa sobre este triste suceso. A la espera de nuevos datos sí que nos parece coherente con la línea de trabajo de este blog el no escamotear esta información, significativa sin duda para todas aquellas familias y profesionales interesados en el parto en casa. De hecho, no es la primera vez que publicamos noticias sobre partos en casa con resultados adversos, sean para la madre (el conocido caso de Caroline Lovell) o para el bebé (el testimonio de los padres de Martin).  Estos acontecimientos nos enfrentan al “lado oscuro de las estadísticas”: los estudios sobre seguridad en el parto en casa no dicen que no exista riesgos para el bebé o la madre, sino que estos son similares en su frecuencia y gravedad, para partos de bajo riesgo con asistencia sanitaria, cuando el parto se realiza en casa o en el hospital.

El fallecimiento de una madre o un bebé, sea en un parto domiciliario u hospitalario es una realidad dura, que llena de desolación a las familias y nos impacta a todos. Hace casi un año publicábamos un artículo en este blog con el título “todas las mujeres y los hombres son mortales“… en aquel artículo nos referíamos a muertes maternas, excepcionales pero reales, tanto en partos domiciliarios como en partos hospitalarios (recientemente se ha dado un nuevo caso en una clínica de Alicante de un fallecimiento materno por sepsis durante el posparto tras un parto hospitalario). Tristemente constatamos que también los bebés mueren y que, una vez más, hemos de afirmar que “los profesionales que atienden partos en centros hospitalarios o en domicilios particulares no son dioses que puedan garantizar la inmortalidad. Son, en todo caso, personas formadas, que hacen cuanto está en su mano para brindar las mejores condiciones de seguridad en cada caso y seguir reduciendo, todavía más, los bajísimos porcentajes de mortalidad materna o infantil asociada al nacimiento.”

Sentimos que poco más podemos hacer más que mandar, por los intrincados canales de internet nuestro pesar y toda nuestra solidaridad a las personas que han vivido la conmoción de este fallecimiento.