20 julio 2013

Ha salido publicado en el número de junio del British Medical Journal un estudio amplio y riguroso sobre situaciones excepcionales de sucesos graves para la salud materna en partos de bajo riesgo según se planificaran en casa o en el hospital

CarolineLovellEl trabajo es oportuno y valioso, con más motivo tras el tratamiento mediático tendencioso que se realizó de la muerte en 2012 de Caroline Lovell, una mujer australiana que había optado por el parto domiciliario. Así pues este trabajo viene a responder a la pregunta sobre si una mujer con embarazo de bajo riesgo que elige el parto en casa está asumiendo un mayor riesgo sobre su propia salud.

La evidencia recogida en el estudio permite afirmar que las mujeres que optan por el parto en casa no asumen un mayor riesgo de posibles situaciones adversas graves sobre su salud. Esto es un dato importante que se suma a la evidencia ya disponible sobre la salud del bebé.

Es importante señalar, de todos modos, que según los datos manejados, aun en partos de bajo riesgo ni el parto hospitalario ni el parto en casa son garantía de que  no se vayan a dar situaciones imprevistas y excepcionales que puedan suponer un riesgo grave para la mujer. Lo que el estudio afirma no es que estas situaciones no existan, en los resultados se habla de que esto ocurre en dos de cada mil partos de bajo riesgo, sino que esta situación ni se da con más frecuencia ni tiene efectos más graves cuando se trata de partos asistidos en domicilios con posibilidad de traslado a un centro hospitalario que cuando son partos planificados directamente en un hospital. Más aún, según los resultados de esta investigación, en determinados casos el riesgo  podría ser incluso algo mayor para las madres que optan por el parto hospitalario.

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de estudios globales que difícilmente podrán dar cuenta de situaciones particulares. Es decir, volverán a darse en el futuro sucesos puntuales y excepcionales de mujeres con embarazos de bajo riesgo que mueran en casa y que quizás se hubieran salvado en un hospital (por la posibilidad de haber dispuesto en cuestión de minutos de determinados recursos médicos extraordinarios) pero también se seguirán dando las situaciones inversas: muertes de madres con embarazos de bajo riesgo con partos planificados en hospital que quizás se hubieran salvado en un parto domiciliario (por ejemplo por haber evitado la posibilidad de determinadas infecciones propias del medio hospitalario). MuertePerpetuo

Nos tememos que cada vez que se dé una muerte materna en partos planificados en casa se generará un gran revuelo mediático incluso internacional mientras que las muertes hospitalarias se considerarán como “inevitables” y mediáticamente irrelevantes apenas dignas de una breve reseña en un diario local. Así pues, a pesar de no existir mayor riesgo sanitario, sigue habiendo, en el parto domiciliario un mayor “riesgo social” de ser culpabilizado cuando los resultados no son los esperados.

Se hace importante pues dar a conocer  trabajos como el publicado por el British Medical Journal basados en la evidencia científica que ayudan a limitar la presión social  y facilitan la libre elección de las familias sobre el lugar de nacimiento con las garantías necesarias de información y seguridad.

Por otra parte es preciso asumir que los profesionales que atienden partos en centros hospitalarios o en domicilios particulares no son dioses que puedan garantizar la inmortalidad. Son, en todo caso, personas formadas, que hacen cuanto está en su mano para brindar las mejores condiciones de seguridad en cada caso y seguir reduciendo, todavía más, los bajísimos porcentajes de mortalidad materna o infantil asociada al nacimiento.